como palabra sin dueño.
Asombrabas,
como castillo sin cielo.
Seducías,
como carne sin tiempo.
Conquistabas, conquistabas...
...pero no eras Belleza.
Poemario de Emilio J. Barrero. Un pequeño rincón de este universo donde todo está permitido. Atrévete a chapotear entre océanos de incertidumbre y sangre maloliente, pues solo así podrás ser un árbol más que crezca en este arenal de vicios, pero también de piedras. Camina, que no es poco.