Te arranqué de mi mediocridad transparente
y desaguaste la mucosidad de mi percepción.
Me ofendiste con la afrenta de tu arbitrio
y desapareciste como espectro sin rincón.
Tu estigma perdura en mi psique...
...y tu guisante nunca lo advirtió.
¡Maldito esplendor que te sobornó!
¡Alergia pigmentada por sonrisas sin excreción!
¡Traidor!
¡Traidor!
¡Traidor!
Poemario de Emilio J. Barrero. Un pequeño rincón de este universo donde todo está permitido. Atrévete a chapotear entre océanos de incertidumbre y sangre maloliente, pues solo así podrás ser un árbol más que crezca en este arenal de vicios, pero también de piedras. Camina, que no es poco.
martes, 31 de mayo de 2016
lunes, 11 de enero de 2016
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